¿Te has alojado en un bungalow familiar? ¿Tienes previsto pasar unos días en uno en tus próximas vacaciones? Es posible, entonces, que te interese la pequeña historia de las construcciones más carismáticas de nuestro camping. Te la contamos en este artículo.

En el año 2000, la gerencia del Camping Cachadelos hace una apuesta por la diversificación de sus servicios con la incorporación de la primera tanda de bungalows, los de 3 habitaciones (6 plazas). La madera de los bungalows Galicia llegó a nuestras instalaciones desde Rusia (es pino rojo). Una vez en el camping, una empresa gallega se encargó de los trabajos de montaje, que se prolongaron durante varios meses.

Unos años más tarde ampliamos la oferta: en 2008 se compran los bungalows de 1 y 2 habitaciones. Rumanía es el lugar de procedencia de la madera. Los camiones cubrieron miles de kilómetros para que los materiales llegasen a Galicia en un desplazamiento no exento de incidencias, puesto que en aquellas fechas los transportistas españoles convocaron una huelga. Por suerte se cumplieron los plazos y los visitantes pudieron disfrutar a tiempo de las nuevas cabañitas de Cachadelos (con ese término cariñoso se refieren algunos visitantes a estas instalaciones).

Los bungalows Sanxenxo y los Bungalows Rías Baixas son de madera de abeto (7 centímetros de grosor). Cuentan con una cámara de aislamiento de 5 centímetros y con una tela que contribuye a generar sensación de confort, puesto que es impermeable (para que no entre humedad a las dependencias) y transpirable. Otros elementos garantizan la insonorización y el ambiente de comodidad que se percibe en el interior de los bungalows, al que contribuye también –por supuesto- la propia madera. La del interior no necesita trabajos de mantenimiento, mientras que la exterior requiere labores de pintura cada lustro (aproximadamente).

Nuestros bungalows son uno de los principales atractivos del Camping Cachadelos. Muchas familias, una vez que los prueban, deciden volver al año siguiente. A medio camino entre el alojamiento en tienda de campaña y en un apartamento, este tipo de servicio resulta muy cómodo para casi todos los públicos, especialmente para las familias con hijos pequeños, puesto que sin dejar de estar en un camping cuentan con un espacio que permite el descanso, que incorpora todas las prestaciones y que incrementa enormemente la independencia de los clientes con respecto a un hotel.

¿Y por qué no ir a un camping en invierno? Alojarse en un bungalow en Galicia en estos meses también tiene su encanto. Fuera de temporada, en Camping Cachadelos también recibimos a clientes los fines de semana. No buscan sol y playa, sino más bien un alojamiento en contacto con el medio ambiente en el que no tienen que estar pendientes de horarios… ¿Por qué no pruebas?